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Cómo una llaga en el pie pudo ayudar a sanar una arteria obstruida

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Andy Gall pensaba que estaba haciendo todo lo posible por cuidar de su salud. Su diabetes era parte normal de su vida, pero no estaba dispuesto a dejar que la enfermedad fuera un obstáculo.
 
“Soy un granjero", dijo. "Siempre he sido una persona ocupada”.
 
La familia de Andy tenía problemas cardiacos. Los médicos le dijeron que tenía la presión sanguínea alta y el ritmo cardiaco lento (bradicardia). Otros miembros de su familia tenían fibrilación auricular, por lo que los problemas de ritmo cardiaco de Andy no fueron una sorpresa.
 
Andy, a sus 64 años, vivía su día como si todo estuviera bien. Ahora que estaba jubilado, Andy y su esposa, Cheryl, podían vivir a su ritmo.
 
Las tareas mantenían a Andy ocupado la mayoría de los días. Cuidaba del ganado en su granja de 20 acres cerca de New Paris. Además, sus siete nietos, que vivían a pocas millas de distancia, aportaban mucha vitalidad a las reuniones familiares.

Las heridas que tardan en sanar indican problemas graves

En noviembre de 2022, un simple callo en la planta del pie detuvo el ritmo normal de la vida de Andy.
 
"Empezó como algo simple, sólo una ampolla", dijo Andy. "Luego se convirtió en una llaga y se infectó".
 
Los problemas en los pies no eran nada nuevo para Andy. No tenía sensibilidad en ninguno de los dos pies debido a una neuropatía causada por la diabetes. Cada mañana, Andy se frotaba los pies para comprobar que todo estuviera bien.
 
De vez en cuando le salían úlceras y llagas. En 2017 le trataron las llagas en Goshen Wound & Hyperbaric Center y enseguida se pudo recuperar. Además, se recuperó de una infección ósea en 2021 después de recibir un tratamiento con antibióticos.
 
Esta vez, sin embargo, Andy no pudo conseguir que la llaga sanara, a pesar de sus esfuerzos. En enero de 2023, su pie estaba en muy mal estado y se veía muy mal. Fue entonces cuando Andy empezó a oír la palabra 'amputación' en sus consultas médicas.
 
"Estaba muy deprimido, muy desanimado", dijo Andy.

El problema principal era la deficiencia circulatoria

Andy no estaba dispuesto a perder la pierna cuando consultó al Dr. Thomas Etter, cirujano vascular especializado en cirugía general y vascular, así como en cuidados de heridas, de Goshen Wound Center.
 
"Le pregunté si había alguna esperanza de que esto sanara, y me dijo: 'sí, absolutamente'", cuenta Andy. "Mi mentalidad cambió 180 grados en ese momento".
 
Andy no se dio cuenta de que sus problemas no sólo estaban en el pie. Una arteria junto a la cavidad de la cadera estaba bloqueada e interrumpía el flujo sanguíneo en su pierna derecha.
 
Las pruebas de laboratorio mostraron que Andy padecía arteriopatía periférica. Las llagas en los pies que no sanan y el dolor muscular crónico en las piernas son signos típicos de la deficiencia circulatoria que causa la arteriopatía periférica.
 
Casi la mitad de las personas con arteriopatía periférica desconocen que tienen esta enfermedad. Ese era el caso de Andy, a pesar de que la acumulación de placa bloqueaba el 90% de su vaso sanguíneo.
 
"No me dolía ni me molestaba", dijo. "Pero el flujo sanguíneo que iba hacia el tobillo era muy débil".

La angioplastia sirve para abrir las arterias obstruidas y restablecer el flujo sanguíneo

Con renovadas esperanzas de sanar, Andy aceptó realizarse el procedimiento mínimamente invasivo llamado angioplastia con balón. Un equipo cardiovascular dirigido por el Dr. Blair MacPhail, cardiólogo intervencionista de Goshen Heart & Vascular Center, introdujo un pequeño globo lleno de aire para abrir el vaso sanguíneo.
 
El resultado: una mejora inmediata.
 
"Justo después de que terminaran, pude ver la diferencia en mi pierna en la ecografía", dijo Andy. "Sonaba igual que mi pierna izquierda, con la sangre fluyendo de nuevo".

Pudo recuperarse gracias al trabajo en equipo

Andy nota una mejoría en sus llagas casi todos los días. Cheryl, su mejor defensora, se ha convertido en una experta en atención médica de heridas. Hace fotos del pie de Andy cada vez que le venda la herida para que él pueda ver el progreso.
 
Lo que más le cuesta a Andy es permanecer tranquilo, sobre todo cuando hay buen clima y la tierra le llama a salir. Pero sabe que las llagas no sanarán bien si camina demasiado.
 
Andy acude regularmente al centro de heridas para que le hagan un desbridamiento, lo cual ayuda a que la herida sane. También acude a sus citas con el Dr. MacPhail para controlar su colesterol y presión sanguínea.
 
Incluso su diabetes está mostrando signos de mejora, ahora que recibe atención médica de la doctora Tamara Kermani, de Goshen Physicians Family Medicine Milford.
 
"Finalmente hice lo que los médicos me dijeron que hiciera", dijo.
 
En retrospectiva, Andy sabe que debería de haber empezado a cuidarse mejor desde hace tiempo.
 
"No ignoren las señales si algo no va bien", dijo. " Hagan cosas sencillas para mejorar la situación".

¿Tiene buena salud?

Si tiene diabetes, tiene un mayor riesgo de padecer arteriopatía periférica y otras enfermedades cardiovasculares. Hable con su profesional en salud sobre las medidas que puede tomar para controlar su enfermedad y evitar complicaciones de salud.
 
Los especialistas de Goshen Heart & Vascular Center y Goshen Wound & Hyperbaric Center trabajan juntos para tratar enfermedades circulatorias, como la arteriopatía periférica, y ayudarle a recuperarse.

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