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La travesía sin tregua para el tratamiento de cáncer de mama de una mujer de Michigan City

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Sharonda "Shay" Eiler nunca ha sido una persona que toma la vida a la ligera, o da las cosas por sentadas. Eso incluye su salud y el bienestar de toda su familia y amigos cercanos.
 
Ella es una madre soltera que tiene cuatro hijos con condiciones de salud complejas, a los cuales defiende con denuedo. Ella y sus hijos conocen muy bien la sala de emergencia y los hospitales.

Aunque Shay ha tenido sus propios problemas de salud, incluyendo un diagnóstico de cáncer cervical, lo último que esperaba era un diagnóstico de cáncer de mama a los 39 años de edad.
 
Aunque pensándolo bien, ella estaba muy consciente sobre el riesgo de cáncer de mama en mujeres jóvenes, porque una amiga cercana fue diagnosticada con cáncer de mama cuando tenía cinco meses de embarazo.
 
Una noche cualquiera, Shay notó que tenía una mancha que le picaba en el pecho; era una sensación extraña que nunca había sentido antes.
 
Al día siguiente, Shay llamó a su médico y agendó una cita para un chequeo. La cita fue el comienzo de un torbellino de pruebas, citas y tratamientos.
 
“No habría ido a hacerme la prueba si no hubiera sido por mis amigos con cáncer,” dijo ella.

El cáncer no espera para un momento conveniente

Era marzo del 2020 y todo estaba cerrado porque el COVID-19 se propagaba rápidamente por todo el país. El médico de Shay no quería que esperara por una cita, y le agendó una cita para un ultrasonido cerca de su casa en Michigan City.
 
En medio de la prueba el técnico decidió que para continuar, Shay necesitaba una mamografía. Después de varias llamadas la orden para un examen de diagnóstico fue aprobada para esa tarde. Fue entonces cuando el radiólogo identificó numerosos tumores en el seno izquierdo de Shay. Después de la mamografía, Shay regresó al técnico para una ecografía completa.
 
Dos días después, Shay se sometió a una biopsia que confirmó que tenía cáncer. El radiólogo estaba preocupado con los resultados y envió las imágenes a la Mayo Clinic para un diagnóstico definitivo.
 
Cuando los resultados regresaron de la Mayo Clinic, El radiólogo sabía que Shay necesitaba tratamiento de especialistas en cáncer complejo de mama. Entonces, la refirió al Goshen Retreat Women’s Health Center, un centro de tratamiento de cáncer de mama en Goshen, Indiana acreditado a nivel nacional.
 
Shay recuerda: “Todo sucedió muy rápido, y no tuve tiempo de entender todo lo que pasaba porque tenía cita, tras cita, tras cita…”

Cuando se trata del cáncer, la combinación de la medicina convencional y las terapias holísticas proporcionan el mejor cuidado posible

La primera vez que Shay conoció a la Dra. Laura Morris, (especialista en oncología quirúrgica) supo que estaba en buenas manos.
“La Dra. Morris fue maravillosa,” dice Shay. “Ella tenía mucha información para mí: fotografías, diagramas, folletos, y no me tuve que preocupar de tomar notas… era muy reconfortante.”
 
Todo el personal médico con el que Shay tuvo contacto tanto en el Goshen Retreat Women’s Health Center y el Goshen Center for Cancer Care , le dieron más y más confianza.
 
Shay agrega: “Estaba dispuesta a conducir una hora y media en cada dirección por más de dos años por el buen trato que me daban allí. Toda esta experiencia podría haber sido enorme y aterradora, pero no lo fue, ya que la gente que me trató marcó la diferencia en modo positivo.”
 
Shay eligió someterse a una mastectomía doble para reducir el riesgo de que el cáncer regresara, y la necesidad de otro tratamiento. Lamentablemente, después de la cirugía, resultó que Shay    tenía tumores dúctiles y lobulares invasivos que se habían propagado a los ganglios linfáticos. además, tenía células precancerosas llamadas Carcinoma Ductal In Situ (DCIS).
 
Cuando se recuperó de la cirugía, Shay comenzó un plan de tratamiento que consistió en 12 semanas de quimioterapia y 25 rondas de radiación. También supo aprovechar el cuidado integral (integrative care) que es parte del programa de cáncer del Centro Oncológico
 
“Me encanta que el Centro de Cuidado de Cáncer de Goshen incorpora en el tratamiento la medicina neuropática; tratamiento muy importante para mí,” dice Shay. “El médico naturópata trato casi todos mis síntomas con suplementos naturales en vez de medicamentos alopáticos.”
 
Los efectos secundarios de los medicamentos y la terapia de mantenimiento son ahora parte de la vida de Shay. Ella se sigue adecuando a su cuerpo y a su nuevo modo de vida para seguir adelante.
“Sé que mi vida nunca será como era antes. Esta es mi nueva normalidad, y voy a tratar de ser la mejor versión posible de mí,” asevera Shay.
 
Para Shay, su mejor versión de ella misma es volver al estilo de vida activo que tenía con sus hijos.  A ella y a sus hijos adolescentes les encanta las actividades al aire libre. Actividades como camping, senderismo, ciclismo y andar en kayaks.
 
Para mantener a su familia, Shay se esforzó para poder volver a trabajar. Cambió su carrera docente por una de enfermería en un centro de diálisis de su localidad, a manera de retribuir lo recibido.
"Es realmente importante para mí volver a la sociedad y contribuir". En cuando a su trabajo en el centro de diálisis, Shay dice: “hace una diferencia saber lo que es sentarse en una silla por mucho tiempo, o tener días difíciles, o que la gente no entienda por lo que uno está pasando.” Shay reflexiona sobre su experiencia y de lo que su familia y ella han pasado durante dos años. Reflexiona y repite las sabias palabras que guían su vida.
 
"Hay que apreciar cada momento. La vida es corta, y nadie la tiene comprada. Lo que uno tiene puede desaparecer en un instante".

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